lunes, diciembre 04, 2006

Seaquest DSV: Scifi en el fondo del mar



A principios de los 90 hubo una serie que uno recuerda con cierto cariño. Se trata de Seaquest Dsv, una serie producida por el gran Steven Spielberg. La serie se ambientaba en el año 2018, donde la humanidad esta empezando a colonizar los amplios e inexplorados fondos oceánicos. El Seaquest Dsv (siglas de Deep Submergence Vehicle) era un inmenso submarino, dotado de la tecnología más puntera y cuya misión era mantener la paz en los océanos, representando a la UEO (Organización de la Tierra y los Océanos Unidos). Entre los personajes que protagonizaban la serie estaban Nathan Bridger (interpretado por Roy Scheider), el constructor y capitán del Seaquest, el genio adolescente Lucas Wolenczak (que daba vida el ya fallecido Jonathan Brandis), Dra. Kristin Westphalen (Stephanie Beacham), Teniente Katherine Hitchcock (Stacy Haiduk, una actriz que siempre me ha resultado agradable y que no es muy conocida, igual alguno la recordáis como la Lana Lang de la serie de Tv de Superboy), el buenazo de Ted Raimi que interpretaba al teniente Tim O'neill, y por supuesto Darwin, un delfín que mediante tecnología podía hablar (¿?)
Soy consciente de que no era una gran serie ni lo pretendía, a mi me entretenía mucho y era agradable de ver. Los temas que solía tratar en un principio eran de trasfondo ecológico y social, con mucho tratamiento sobre el medioambiente, básicamente en la primera temporada, incluso podíamos ver al final de cada capitulo un mensaje ecológico de un instituto oceanográfico.
Recuerdo que había bastantes actores invitados que pasaron por los distintos capítulos: Charton Heston, William Shatner (haciendo de tirano de los Balcanes) o Mart Hamil, entre otros. La primera temporada era bastante entretenida, sin embargo, no se que es lo que ocurrió, pero en la segunda, los guionistas y productores se volvieron locos de repente y empezaron a meter temas cada vez más alejados de la realidad y centrados en una ciencia ficción o fantasía pasadas de vueltas. Así teníamos como nuevos personajes a una telépata (la doctora Wendy Smith), un miembro de una raza creada mediante ingeniería genética, los Dagas (Dagwood) o un anfibio resultado de un experimento (Tony Piccolo). Uno asistía asombrado y estupefacto a la aparición de personajes mitológicos como Loki o los dioses del Olimpo, a un espíritu atlante, extraterrestres a lo depredador o a lo alíen, Mech al más puro estilo manga y todo tipo de idas de hoya que tiraron al traste con lo hecho en la anterior temporada.
Por suerte, para la tercera, decidieron dar un cambio radical. Aprovechando que el Seaquest se había ido a un planeta alienígena (no preguntéis como), hicieron que apareciese misteriosamente diez años después en la Tierra, sin haber envejecido ni recordar nada de lo ocurrido en el espacio. En esta temporada, el capitán de la Seaquest ya no era Roy Scheider, si no Michael Ironside (el duro Tyler en la serie V) que encarnaba al capitán Oliver Hudson. La serie, rebautizada Seaquest 2032, mejoro mucho respecto a la temporada anterior, y el trasfondo se cambio a mejor. Ahora se enfrentaban a la poderosa y corrupta corporación Deon y Macronesia, un país dictatorial e expansionista. Aún así, la serie tuvo que cerrar, seguramente debido a la horrible segunda temporada, dejando incluso inéditos dos capítulos ya rodados. Por cierto, su tema principal, de John Debney, era bueno y pegadizo, con fanfarrias a lo John Williams.
Lo dicho, no es una serie que vaya a pasar a la historia, pero uno la recuerda con cierto agrado, y ahora que la reponen en el canal Scifi, quería hacer un recordatorio de esta curiosa serie de ciencia ficción acuática.