jueves, diciembre 22, 2005

King Kong: El retorno del Rey


Vengo de ver King Kong y parece que voy contracorriente, por que a mí me ha gustado mucho. Mi primer contacto con el gran gorila fue en la película de 1979, con Jessica Lange, en su momento, cuando era un niño, pues me impresiono bastante y hasta hace unos años la recordaba muy espectacular y con buenos efectos especiales (es lo que tienen los tiernos recuerdos infantiles), hace unos años la volví a ver y se me desmoronó la imagen que tenía de ella. La de 1933 la vi hace un porrón de años y no la tengo tan clara en la mente. Sea como sea, y como para todos, el gigantesco simio es uno de esos iconos que siempre tienes presentes. Y esta tarde me he sumergido en la película y literalmente he vivido con tensión, emoción y hasta tristeza las tres horas largas que dura el film. Toda la parte de la isla calavera es sinceramente impresionante, me ha recordado a viejas películas de aventuras, a novelas pulp y a ese regusto de civilizaciones perdidas y mundo primigenio que hemos podido leer en miles de libros y comics. Casi esperaba ver a Tarzán, Conan o algún personaje de este estilo caminando por la selva prehistórica que nos ha recreado Peter Jackson. Y luego esta el verdadero protagonista, este si es un simio colosal, un auténtico rey de un mundo perdido y olvidado, se mueve y actúa como un verdadero gorila, cosa que no se podía decir en las otras versiones(en una por que no se podía hacer de otra forma y en otra por que era un tipo con un disfraz a lo Godzilla ) y su rostro transmite perfectamente las emociones del titán, rabia, ira, tristeza, alegría, todas estas te hacen creerte a una criatura irreal como sería Kong, que te importe lo que le ocurre y que sientas realmente tristeza y pena por su destino.
Y que decir de la acompañante femenina, Naomi Watts, que esta soberbia, bellísima y capaz de enamorar no solo a Kong, si no a todos nosotros. La escena donde ella va al encuentro del gigantesco simio, en medio del caos de New York, o cuando los dos contemplan el atardecer quedan grabadas en mi retina para los años venideros.
La película no te deja respirar, es muy movida y concretamente, a mí no se me han hecho pesada debido a su larga duración (y yo soy de los que suele tenerle pánico a las películas tan largas), en ningún momento he estado pensando en la hora ni en cuanto faltaba para que terminase, todo lo contrario, me lo he pasado fenomenal y encuentro que la mayoría de criticas que se le están haciendo a la película son injustas. Claro que yo soy de los que considera la trilogía del Señor de los Anillos como una auténtica obra maestra y me importa bastante poco lo que las criticas.
Para mí es le película definitiva de King Kong, y espero ansioso, tras ver la película sobre la octava maravilla del mundo, de ver el siguiente trabajo de Peter Jackson.